El ciclo de cuatro años de bitcoin, bajo presión
Según el ciclo "clásico" de cuatro años, Bitcoin debería estar tocando fondo por estas fechas. Sin embargo, el mercado parece estar ignorando este guion. Al contrario, cada vez más señales apuntan hacia un nuevo mercado alcista. Además, los desarrolladores estadounidenses de proyectos cripto están recibiendo el respaldo de su principal organismo regulador. Te contamos todos los detalles en esta edición de Bitvavo Market News.
Actualización del mercado
El cierre mensual de septiembre dejó en el mercado de Bitcoin una nueva pista de que estamos en los primeros compases de un nuevo mercado alcista. El precio subió un 9 %, pasando de 67.600 € a 73.800 €, y terminó holgadamente por encima de la media de 12 meses por primera vez desde octubre de 2025.
Bajo la superficie también observamos signos de fortaleza. El RSI, un indicador clave de momentum, pasó el mes pasado de estar por debajo de 50 a situarse por encima de esta marca, nivel en el que se ha consolidado este mes. Además, encadenar tres meses consecutivos al alza encaja más con la dinámica de un mercado alcista que con uno bajista.
El mito del ciclo de cuatro años y su precisión casi matemática se encuentra contra las cuerdas. La variante más extrema estima mercados alcistas de exactamente 1.064 días y etapas bajistas de 364. Según esta lógica, el punto más bajo debería alcanzarse hoy, 5 de octubre. La versión menos precisa tampoco sale mejor parada: tendrían que pasar muchas cosas para que el precio caiga por debajo de los 50.000 € en octubre. No es algo imposible, pero desde luego dista de ser el escenario central.
Fuera del mercado cripto reinan la incertidumbre y la preocupación por el conflicto en Irán, el coste energético, la inflación, el rendimiento de los bonos y el temor a una burbuja en las acciones de IA. ¿Volverán un poco la calma y la confianza? De ser así, desaparecería un importante viento en contra, también para el mercado cripto.
Destacado
SEC: "Vía libre para construir"
Imagina que has lanzado un producto cripto, con su token correspondiente, y sigues trabajando en él. Durante años, ha habido una pregunta rondándote constantemente la cabeza: ¿en qué momento tu trabajo de desarrollo convierte a tu token, a efectos legales, en un valor financiero?
Esta distinción es fundamental, ya que si un token queda sujeto a la ley del mercado de valores, de repente se aplican normas muy estrictas. Y quien no las cumpla, puede meterse en graves problemas.
Para determinarlo se suele recurrir al test de Howey, que evalúa si los compradores esperan obtener rentabilidad gracias al esfuerzo de terceros. Pero no es algo a lo que se pueda responder con un simple "sí" o "no", lo que ha generado una duda constante entre los desarrolladores estadounidenses.
La semana pasada, la SEC (el regulador bursátil estadounidense) despejó parte de esta incertidumbre. El organismo publicó sus respuestas a las preguntas más frecuentes que se hacen los desarrolladores. Aunque de ellas todavía no se pueden derivar derechos directos, sí suponen un claro indicio de cómo ve Washington al sector cripto.
Una vez que una red cripto está operativa, se puede seguir trabajando en ella con normalidad. Los desarrolladores pueden proteger, mantener, mejorar y ampliar la red. Pueden financiar nuevos proyectos y también intentar atraer a más usuarios y actividad. Según la SEC, estas no son "tareas de gestión esenciales" a las que los holders de tokens puedan atribuir su expectativa de rentabilidad.
También se permite hablar sobre el producto. Un desarrollador puede, por ejemplo, promocionar aplicaciones existentes y hablar en términos generales sobre futuras posibilidades. Todo ello siempre y cuando no se traduzca en una promesa concreta de que el equipo va a desarrollar algo con el objetivo principal de enriquecer a los holders de tokens.
Incluso la recompra de tokens no es automáticamente un problema legal, señala el regulador. En el contexto de una red operativa, una operación de este tipo (buyback) puede darse sin que ello genere de la nada un contrato de inversión entre desarrolladores e inversores. Eso sí, la red debe estar lo suficientemente descentralizada.
Para el sector cripto estadounidense, esta claridad es más que bienvenida. Anteriormente, la comisión ya había introducido excepciones para proyectos en fase inicial, para evitar que quedaran atrapados por normativas demasiado estrictas. Ahora que también se ha adoptado una postura sobre los proyectos más consolidados, el mensaje de la comisión respecto a todo el ciclo de vida de un proyecto se resume en una frase: vía libre para construir.
Otras noticias
La red de capa 2 Blast echa el cierre: retiros disponibles hasta el 26 de octubre. El proyecto pretendía atraer aplicaciones descentralizadas ofreciendo una rentabilidad automática sobre ETH y stablecoins. En junio de 2024, el valor total acumulado que generaba intereses bajo este sistema alcanzaba los 2.200 millones de dólares. De esa cifra, hoy apenas quedan 65 millones. "No vemos una vía creíble hacia la rentabilidad", señaló el equipo. Hasta finales de octubre, la propia Blast facilitará la migración de los fondos hacia otras redes. A partir de esa fecha, los usuarios tendrán que retirar los fondos interactuando directamente con los contratos inteligentes.
Bruselas busca estrechar el control sobre las puertas de acceso a DeFi. La ESMA propone ampliar el reglamento MiCA con normas dirigidas a las empresas cripto que facilitan transacciones hacia protocolos descentralizados. Estas entidades pasarían a ser responsables de evaluar dichos protocolos, explicar los riesgos a sus clientes e identificar posibles conflictos de intereses. El organismo regulador también plantea reglas adicionales para el staking y los préstamos. Por su parte, el software totalmente descentralizado y la autocustodia quedan al margen de esta medida. La postura general es clara: el acceso comercial a DeFi debe estar sujeto a una supervisión mucho más estricta.
Polymarket recurre a los tribunales para impugnar la prohibición en Países Bajos. En febrero, la Autoridad Neerlandesa del Juego (Ksa) ordenó a la empresa el cese de sus operaciones. El organismo regulador dictaminó que Polymarket es una plataforma de apuestas que opera sin la licencia correspondiente. La empresa no está de acuerdo con esta decisión y sostiene que ofrece productos financieros, por lo que debería estar bajo la supervisión de la AFM (la Autoridad de los Mercados Financieros). En Estados Unidos, Polymarket ha emprendido acciones legales similares en varios estados.
Los fondos de Bitcoin estadounidenses llevan ya tres semanas en verde. La semana pasada entraron 241 millones de dólares en estos fondos. El grueso de estas captaciones se registró el viernes, con BlackRock (IBIT) a la cabeza. En las últimas tres semanas, los inversores han destinado 2.600 millones de dólares a Bitcoin a través de los ETF. En el mismo periodo, Ethereum no obtuvo tan buenos resultados y acumuló dos semanas de pérdidas. Por su parte, los fondos de Solana muestran la racha más impresionante con 14 semanas consecutivas en positivo, aunque en este caso se trata de importes bastante más reducidos.
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